¿Cuántas tipografías debe usar una carta? Dos, y así se eligen
Por qué dos tipografías cubren todos los papeles de la carta de un restaurante, cuándo se justifica una tercera, cómo emparejarlas y un mapa papel por papel.

Cuenta las tipografías de la carta del último restaurante que te hizo torcer el gesto. Apuesto por cinco: una script para el nombre, una romana para los títulos, una sans para los platos, una negrita cualquiera para los precios, y lo que fuera que usaron para teclear la línea de alérgenos. Una carta es un documento pequeño con cuatro o cinco tareas distintas, y necesita muchas menos tipografías de lo que la gente cree. La respuesta corta es dos. Este artículo explica por qué, cuándo una tercera es legítima, y cómo asignar a cada fuente un papel para que la carta hable con una sola voz.
Qué necesita distinguir realmente una carta
Enumera los niveles de texto de una carta típica: nombre del restaurante, títulos de sección, nombres de platos, descripciones, precios, y la letra pequeña de alérgenos, IVA y servicio. Seis niveles. El instinto dice una fuente por nivel, pero la jerarquía no nace de cambiar de tipografía; nace de cambiar cuerpo, peso, caja y espaciado dentro de una misma familia. Una sola familia bien construida, con regular, cursiva, medium y negrita, más versalitas, puede sostener los seis niveles por sí sola.
La segunda tipografía no está para añadir jerarquía. Está para añadir carácter: el nombre del restaurante y quizá los títulos de sección, compuestos en una fuente con personalidad, sobre una fuente de texto elegida por su legibilidad. Personalidad arriba, función debajo.
El modelo de dos tipografías, papel por papel
- Fuente de rotulación (personalidad): nombre del restaurante, títulos de sección, quizá el nombre de un menú degustación. Uno o dos cuerpos nada más.
- Fuente de texto, medium o seminegrita: nombres de platos a 11 o 13 pt.
- Fuente de texto, regular: descripciones a 9 o 10,5 pt.
- Fuente de texto, regular con cifras tabulares: precios, al mismo cuerpo que los nombres de platos.
- Fuente de texto, cursiva: origen, productor, denominación de origen, una nota del chef.
- Fuente de texto, regular a 7,5 u 8 pt: leyenda de alérgenos, IVA incluido, menciones legales.
Fíjate en que cinco de los seis papeles usan la misma familia. Eso es lo que hace que la carta se lea como un solo objeto. La fuente de rotulación aparece como mucho una docena de veces en toda la carta, a un cuerpo lo bastante grande para disfrutarse más que leerse.
Cómo emparejar las dos
La regla que nunca falla es contraste de estructura con acuerdo de ambiente. Empareja una romana con una sans, una script con una sans, o una egipcia de rotulación con una romana humanista. Nunca emparejes dos fuentes de la misma categoría que solo difieren ligeramente (dos garaldas, dos geométricas): el lector nota un desajuste sin poder nombrarlo, y eso es peor que un contraste claro.
Acuerdo de ambiente significa que las dos fuentes pertenecen al mismo mundo. Una didona de alto contraste para el nombre y una sans humanista cálida para el texto saben a hotel parisino. Una script de pincel y una grotesca robusta saben a cafetería de barrio. Una didona y una script de pincel saben a error.
Tres parejas que siempre funcionan en una carta
- Editorial: una romana moderna para los títulos (Playfair, Libre Caslon Display, una didona) y una sans neutra para el texto (Source Sans, Inter, Work Sans). Alta cocina, bares de vinos, restaurantes de hotel.
- Clásica: una única familia romana antigua para todo (EB Garamond, Cormorant Garamond, Crimson), con el papel de rotulación a cargo de las versalitas o la cursiva de la misma familia. Bistrós, trattorias, salones de té. Técnicamente es una sola fuente y es la opción más segura que existe.
- Contemporánea: una sans geométrica o grotesca para los títulos en mayúsculas con tracking (Montserrat, DM Sans, Space Grotesk) con una romana de texto para platos y descripciones (Source Serif, Lora, Literata). Casual moderno, cafeterías, platos para compartir.
Cuándo se justifica una tercera tipografía
Hay exactamente tres casos. El primero es el logotipo: si el nombre del restaurante ya está dibujado en una fuente concreta, esa fuente es un elemento gráfico, no un estilo de texto, y cuenta como cero mientras aparezca una sola vez. El segundo es una script usada para un único acento (la palabra Postres, una nota de temporada) en un sistema que por lo demás es de dos fuentes; limítala a una o dos líneas por carta. El tercero es una monoespaciada o una de plantilla para un elemento funcional como la fecha de un menú del día o el número de mesa.
Una tercera fuente nunca se justifica para los precios, para las descripciones, para un subconjunto de platos, ni porque una sección (los cócteles, digamos) quisiera sentirse distinta. Diferencia las secciones con color, un filete o un pequeño adorno, no con una tipografía nueva. El menú del día también se queda dentro de las dos fuentes de la carta.
Los errores que multiplican fuentes sin que nadie lo decida
La mayoría de las cartas de cinco fuentes se diseñaron con dos. Las fuentes extra se cuelan por tres vías. Alguien pega texto desde una hoja de cálculo y el pegado conserva su fuente. A una fuente le falta un glifo (el símbolo del euro, una mayúscula con tilde, una versalita) y el programa sustituye otra fuente solo para ese carácter. Una plantilla ofrece una negrita que no es la negrita real de la familia sino un contorno engordado artificialmente, que se lee como otra fuente.
Protégete de las tres: pega como texto sin formato, comprueba la cobertura de glifos de ambas fuentes antes de comprometerte, y usa los pesos reales de la familia en lugar de la falsa negrita y la falsa cursiva del programa. Después, antes de imprimir, usa la función de buscar fuente de tu programa para listar todas las fuentes del documento. Debe haber dos entradas.
Fuentes variables y superfamilias
Dos novedades hacen el modelo de dos fuentes aún más fácil. Las fuentes variables permiten ajustar el peso, y a veces el ancho, de forma continua, así que un solo archivo te da un título filiforme y un nombre de plato robusto que son inconfundiblemente parientes. Las superfamilias (una romana y una sans dibujadas sobre el mismo esqueleto, como Source Serif con Source Sans, o Alegreya con Alegreya Sans) permiten emparejar una romana y una sans que comparten proporciones, altura de x y ritmo, que es la armonía más estrecha posible.
Una voz, dos registros
Piensa en la carta como una persona que habla. La fuente de rotulación es el tono que adopta al decir el nombre de la casa; la fuente de texto es cómo describe la comida. Dos registros, una voz. Cada tipografía extra es otra persona que interrumpe. Elige la pareja una vez, dale a cada papel de la carta un peso y un cuerpo fijos, y la próxima vez que el cocinero añada un plato caerá en su sitio sin ninguna decisión de diseño.
Cada uno de los ocho estilos de Menu Atelier está construido sobre una pareja fija (o una sola familia con versalitas) con todos los papeles preasignados, de modo que pegar una lista de platos, añadir una sección o cambiar de A4 a A5 nunca introduce una tipografía extraña; lo que ves en la vista previa 3D son exactamente dos fuentes, y el PDF de imprenta incrusta solo esas.