Mayúsculas, versalitas o minúsculas para los títulos de sección de la carta
Cómo elegir entre todo mayúsculas, versalitas y minúsculas para los títulos de sección de la carta de un restaurante, con los ajustes de tracking, cuerpo y peso de cada una.

ENTRANTES, Entrantes o Entrantes en versalitas: las mismas nueve letras, tres cartas completamente distintas. La caja que eliges para los títulos de sección fija el registro de toda la carta antes de que el cliente haya leído un solo plato, y también cambia los ajustes técnicos que necesitas de tracking, cuerpo y espaciado. Aquí explico cómo decido entre las tres, con las cifras que hacen que cada opción parezca intencionada y no un valor por defecto.
Lo que dice cada caja antes de que nadie lea la palabra
Las mayúsculas se leen como formales, arquitectónicas y algo ruidosas. Es la voz del rótulo de la brasserie, de la carta de cócteles art déco, del asador. La minúscula con una sola mayúscula inicial, la norma española para títulos, se lee como editorial y relajada, cercana a un titular de revista; trata el título como una línea de texto y no como una etiqueta.
Las versalitas ocupan un lugar aparte. Son formas de mayúscula dibujadas aproximadamente a la altura de la x, que llevan la formalidad de las mayúsculas sin su volumen. Dicen tradición, carta de vinos, alta cocina, hotel antiguo. Tienen además un requisito técnico estricto: deben ser versalitas reales dibujadas en la fuente, no mayúsculas reducidas.
Todo mayúsculas: reglas para que no griten
Las mayúsculas se dibujaron para empezar palabras, no para formarlas. Compuestas una junto a otra con el espaciado por defecto de la fuente se ven apretadas, porque sus blancos laterales suponen una vecina minúscula. También tienen todas la misma altura, así que la palabra pierde la silueta de ascendentes y descendentes que nos permite reconocerla de un vistazo. Ambos problemas tienen soluciones sencillas.
- Abre el tracking de las mayúsculas de 80 a 150 unidades (milésimas de eme). Los cuerpos pequeños piden más; a 24 pt bastan 60 a 80.
- Usa un peso más ligero del que usarías en minúsculas. Unas mayúsculas negras a 16 pt aplastan la página; un medium o regular al mismo cuerpo conserva la misma autoridad.
- Títulos cortos: dos palabras como máximo en mayúsculas. PESCADOS Y MARISCOS DE LA COSTA GALLEGA en mayúsculas es un muro; lo mismo en minúsculas es un título.
- Nunca compongas mayúsculas en una script ni en una didona muy contrastada por debajo de 20 pt; los trazos finos desaparecen.
- Revisa las tildes: É, Á y Ñ en mayúsculas necesitan espacio vertical, así que añade algo de interlineado sobre un título en mayúsculas que las contenga. Y recuerda que en español las mayúsculas sí llevan tilde.
Una advertencia más: títulos en mayúsculas sobre nombres de platos también en mayúsculas producen una página sin jerarquía. Si tus títulos van en mayúsculas, tus platos deben ir en minúsculas o en versalitas de otro cuerpo.
Versalitas: la opción elegante con trampa
Las versalitas reales son glifos independientes, dibujados algo más anchos y con trazos algo más pesados que las mayúsculas completas para igualar el peso del texto en minúsculas. Las versalitas falsas, que produce un procesador de texto al reducir las mayúsculas al 70 %, se ven visiblemente más finas y claras que el texto que las rodea, y cualquier diseñador las detecta al instante. Si tu fuente no tiene la función de versalitas (en OpenType, la función smcp), no uses versalitas.
Compón las versalitas con 50 a 100 unidades de tracking. Casan muy bien con las cifras elzevirianas para los precios, y son la opción natural de una carta de vinos, donde la denominación puede ir en versalitas y la bodega en cursiva. En una carta funcionan para títulos de sección y para la primera palabra de un plato en estilo editorial, pero frenan la lectura si compones descripciones enteras con ellas.
Dónde encontrar versalitas reales
La mayoría de las familias romanas profesionales (Garamond Premier, Minion, Sabon, las buenas Baskerville) las incluyen, igual que varias fuentes libres bien dibujadas como EB Garamond, Cormorant, Source Serif y Alegreya. Muchas sans gratuitas populares no las tienen; revisa la paleta de glifos antes de comprometerte.
Minúscula con inicial mayúscula: la opción de lectura
El título en minúsculas es la opción que menos ajustes pide: tracking cero, peso por defecto, y se conserva la forma natural de la palabra. Su debilidad es que necesita otra señal para leerse como título, porque se parece a un nombre de plato. Dale cuerpo (al menos 1,4 veces el de los platos), u otro peso, o espacio encima, u otro color, pero al menos dos de esas cuatro cosas.
La norma española es sencilla: una sola mayúscula en la primera palabra, salvo nombres propios. Platos del día, Nuestras carnes, Quesos y embutidos. Nada de mayúscula en cada palabra a la anglosajona: Nuestras Carnes De Temporada suena a traducción. Una carta en cuatro idiomas tendrá por tanto ritmos de título distintos según la lengua, y por eso muchas cartas multilingües prefieren mayúsculas o versalitas: son idénticas en todas las versiones.
Elegir según el estilo y la longitud de la carta
- Bistró, brasserie, asador: mayúsculas de 12 a 14 pt, tracking 120, peso regular o medium, con un filete fino debajo si el estilo lo permite.
- Alta cocina, carta centrada en el vino, restaurante de hotel: versalitas de 11 a 13 pt, tracking 80, sin filete, mucho espacio encima.
- Cafetería, panadería, casual moderno: minúsculas en un peso fuerte, 16 a 20 pt, sin tracking.
- Diseño minimalista o escandinavo: minúsculas a 20 pt o más, peso light, mucho aire, nombres de platos pequeños y uniformes.
- Cartas largas con ocho o más secciones: mayúsculas o versalitas, porque repetir ocho veces un gran título en minúsculas se come la página.
La coherencia gana a cualquier elección individual
Ninguna de las tres opciones es mala, pero sí existe una mezcla mala. Una carta que compone ENTRANTES en mayúsculas, Segundos en minúsculas y Postres en versalitas parece montada por tres personas. Elige una caja, un cuerpo, un valor de tracking y un espaciado por encima y por debajo, y aplícalos a todas las secciones, bebidas y contraportada incluidas. Después revisa las mayúsculas con tilde al 100 % en una prueba impresa: la tilde de la Á de CAFÉ o de ESPÁRRAGOS es lo primero que recorta una caja de título demasiado ajustada.
En Menu Atelier cada estilo se compromete con una caja para los títulos y la mantiene en todas las secciones: Bistro Classic usa mayúsculas con tracking, Fine Dining Editorial versalitas reales y Modern Minimal minúsculas; al añadir una sección, el nuevo título hereda esos ajustes, y las tildes y eñes de los títulos en español, francés e italiano se renderizan desde la fuente real para que sobrevivan a la exportación de imprenta.